domingo, 23 de septiembre de 2012

Hábitat

Hábitat

La posibilidad de mantener al Axolotl en el agua durante toda su vida, por cuanto en condiciones normales no se metamorfosea, facilita su cría, la cual se parece en muchos puntos a la de los peces ornamentales y que por lo tanto puede interesar a un acuariófilo.
Se dispondrá en un acuario grande, instalado como para peces. El suelo estará constituido de granza lavada. Además de las branquias, el Axolotl posee sacos pulmonares, por lo que el papel de las plantas no será el de oxigenar el agua, sino el de servir de soporte a la puesta, contribuyendo también al efecto decorativo. Esta vegetación se dispondrá en el centro del acuario, dado que el Axolotl tiene la costumbre de moverse a lo largo de los cristales. 
De todos modos, permanecen generalmente inmóviles en el fondo, siendo el único movimiento perceptible el de sus branquias que se mueven con la frecuencia de 6 veces por minuto aproximadamente. 

Iluminación: Son animales nocturnos. No es necesaria al menos que se coloquen plantas naturales en la pecera, por lo cual se deberán utilizar tubos de luz sobre el acuario. Es recomendable que no se utilice mucha iluminación ya que al prender la luz el animal se asusta y se estresa (con lo cual trae complicaciones como “no comer” o “demasiada actividad” entre otros), y estará constantemente buscando lugares oscuros donde esconderse si el animal no está acostumbrado. 
De vez en cuando, más o menos cada dos minutos, con un movimiento de sacudida rápido, el Axolotl sube a la superficie, llena sus sacos pulmonares de aire, descendiendo de nuevo, ya sea con el mismo movimiento rápido, ya sea dejándose deslizar suavemente. Por lo tanto, la aireación del acuario es inútil. El Axolotl no es exigente por lo que respecta al agua. Aunque prefiere un pH cercano al neutro y una dureza media, incluso en condiciones más difíciles, Vg.. en aguas bastante duras, vive y se reproduce.
Si se dispone de un filtro de placas y un aireador, será conveniente utilizarlos con la finalidad de mantener más limpio el acuario.
No es necesario calentar el agua dentro de las viviendas, en las cuales con la temperatura ambiente, será suficiente para mantener el agua a 19-20º.
El Axolote resiste los cambios de temperatura, así como las temperaturas accidentalmente bajas, hasta 2º C. Por el contrario, conviene no sobrepasar el máximo que se sitúa, en general, hacia los 24º C.
Pero de todos modos y según la experiencia del autor, es ya demasiado elevada y por ello siempre he procurado mantenerlos por debajo de los 20º C, cambiando además la mitad del agua en caso de necesidad y desde luego una vez por semana, de preferencia al día siguiente de haber efectuado una distribución de alimento, pues para el Axolotl, como para todos los anfibios acuáticos, es importante mantener una limpieza absoluta, mediante la absorción de los restos de comidas y excrementos.

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